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10

ago 2023

Pie diabético y sus implicancias en la calidad de vida

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Pie diabético y sus implicancias en la calidad de vida

El Dr. Francisco Molas Docente de Tiempo Completo de la Universidad María Auxiliadora (UMAX) en conjunto con la Mag. Johana Meza, Coordinadora del Núcleo de Investigación de Nutrición y Geriatría de la institución nos informan más acerca del pie diabético y cómo este afecta en la calidad de vida. A continuación, una entrevista con los profesionales que nos comentan más sobre el tema.

¿Qué es el pie diabético? ¿Cómo se origina?

El llamado pie diabético es el resultado de la coexistencia de neuropatía y vasculopatía (que favorecen la aparición de lesiones hísticas) e infección, y puede progresar a situaciones tan graves como la gangrena que es muerte de los tejidos en su cuerpo.

Constituye, por tanto, una importante causa de morbimortalidad en los pacientes diabéticos, e incluso puede llegar a ocasionar situaciones francamente invalidantes como consecuencia de las técnicas quirúrgicas empleadas que suele ser la amputación o una consecuencia mucho peor, la muerte. 

Aun así, el pie diabético es la complicación crónica de la diabetes mellitus que pertenece a un grupo de enfermedades que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa en la sangre lo que origina dicha consecuencia. La glucosa es una importante fuente de energía para las células que forman los músculos y tejidos. También es la principal fuente de combustible del cerebro.

¿Cuáles son los síntomas de pie diabético?

Existen varios síntomas, pero los más frecuentes son hormigueo, ardor o dolor en los pies, piel de los pies seca y resquebrajada. Además, Infecciones por hongos, como pie de atleta entre los dedos de los pies.

La mayoría de las personas con diabetes pueden prevenir las complicaciones graves en los pies. Cuidarse regularmente los pies e ir a todas las citas médicas son lo mejor que puede hacer para prevenir los problemas en los pies (y prevenir que los problemas pequeños se conviertan en problemas graves).

¿Qué factores facilitan la presencia de un pie diabético?

El pie diabético está asociado con múltiples factores que contribuyen a su rápida aparición y progreso, por lo que es importante mencionarlos y conocerlos.

Como muchas enfermedades esta también tiene factores de riesgo no modificables como la edad, sexo y población, que influyen directamente en su aparición. Por otro lado, encontramos otros factores de riesgo modificables como neuropatía periférica, hábito de fumar, caminar descalzo, deformidad podálica, trauma e infección, pueden influir de manera importante en la aparición de esta patología. 

 

 

¿Qué tipo de alimentación debe tener una persona que padece esta enfermedad?

Las personas que sufren de pie diabético deben consumir vegetales, ya que su bajo nivel de azúcar los hace perfectos para mantener a raya los excesos de glucosa sanguínea propias de la diabetes, pero sin llegar a pasar hambre.

Por ejemplo, las espinacas y la remolacha son de las verduras que más ayudan. Asimismo, las legumbres como garbanzos o lentejas ofrecen un importante aporte proteínico muy saludable, por lo que también es recomendable que formen parte de la dieta diaria. 

¿Cómo puede tratarse esta dolencia?

Lo más importante es siempre acudir con un profesional, además de un buen esquema nutricional, disminuir alimentos ricos en azúcares refinados, almidones, ácidos grasos saturados, aumentar los alimentos frescos con bajo contenido de glucosa y alto contenido de omega 3. Alimentos recomendables son frutas como el tomate, frutos secos como el maní, verduras, hojas verdes, pescados y si es necesario la suplementación con omega 3. Siempre en cantidades recomendadas por los profesionales.

Por otro lado, al hablar del esquema de buen cuidado del pie se debe iniciar podemos nombrar algunos como la utilización de un calzado, cómodo, grande, sin puntas ni bordes duros.  Además, una buena hidratación de la piel, evitar el corte de las uñas, limarlas de ser posible, evitar la aparición de hongos. Asimismo, mantener los pies a una temperatura adecuada, para que no disminuya la temperatura, esto se traduce en abrigar los pies. Finalmente, realizar ejercicios diarios de por lo menos 30 minutos para asegurar la circulación periférica.