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sep 2022
Ayuno intermitente: Una opción práctica que puede tener múltiples beneficios
Artículo redactado por Mg. Johana Meza, coordinadora del núcleo de Nutrición y Geriatría
Las personas con obesidad se ven afectadas en todos los aspectos de sus vidas, por ende, buscan distintos métodos para combatirla. Entre las opciones, el ayuno intermitente fue ganando popularidad en los últimos tiempos. ¿Qué es? ¿Cómo funciona? ¿Y cuáles son los beneficios?
La obesidad va más allá de la estética de los pacientes, ya que predispone al desarrollo de otras enfermedades. Si bien, hoy día se conocen varios tipos de tratamiento, como el dietético, con alimentos de bajo contenido calórico y modificaciones en el estilo de vida, actualmente aumentó el interés hacia la búsqueda de nuevas formas para bajar de peso y, en ese punto, el ayuno fue ganando popularidad en los últimos tiempos.
¿En qué consiste el ayuno intermitente?
El ayuno induce la alteración coordinada de mecanismos metabólicos y transcripcionales. Luego de 12 a 36 horas de ayuno, el cuerpo humano entra en un estado de cetosis caracterizado por niveles bajos de glucosa en sangre, disminución del depósito de glucógeno en hígado y la producción hepática de cuerpos cetónicos (CC) derivados de la grasa, o cetonas, que sirven como fuente importante de energía para el cerebro.
Según estudios científicos recientes, el ayuno intermitente (AI), también conocido como intermittent fasting, se presenta como una herramienta clínica muy interesante, no solo por sus posibles beneficios sino por la comodidad de practicar este tipo de distribución alimentaria.
El Ayuno Intermitente puede definirse como una abstinencia voluntaria de alimentos y de bebidas por periodos específicos y recurrentes. Este tipo de ayuno no debe confundirse con la inanición, ya que la inanición es cuando se presenta una deficiencia nutricional crónica que no es voluntaria ni controlada y que puede culminar en insuficiencia orgánica y muerte.
Las tres características que diferencian a un régimen de ayuno
- La intensidad de la restricción de alimentos y bebidas: es decir, la cantidad y tipo de alimentos y bebidas que pueden permitirse durante los periodos de ayuno. La intensidad de un periodo de ayuno varía desde la omisión completa de comida y bebida (un ayuno “puro”) a una ingesta mínima de comidas específicas.
2. La frecuencia de los periodos de ayuno.
- La duración de los periodos de ayuno.
El AI no consiste en dejar de comer, sino hacerlo en intervalos de tiempos específicos, por ejemplo, cada 12 horas, es decir 12 horas para organizar las comidas y 12 horas de ayuno. Aunque, algunos estudios proponen un ayuno de 16 horas y la ingesta durante 8 horas restantes.
Las dos dietas más conocidas de ayuno
- El Ayuno Intermitente (AI) es de dos a tres días por semana. También conocida como dieta 5:2, que implica la restricción de energía durante dos días no consecutivos por semana y comer sin restricciones durante los otros cinco días.
- El Ayuno alterno (AA) consiste en tener días durante los cuales no se consumen calorías y días de alimentación ad libitum, a voluntad.
¿Cuáles son los posibles beneficios del ayuno?
Diversos son los estudios científicos que indican mejoras en la salud y otros posibles beneficios de los pacientes que recurren a este modelo alimentario.
Pérdida de peso y mejor calidad de sueño
Uno de ellos, de Malinowski et al en 2019, respecto a la efectividad del ayuno nocturno habla de una mayor pérdida de peso y mejor calidad de sueño.
Mejoras en la salud cardiovascular
Otros autores, como Verady et al, señalaron que el ayuno intermitente mejoró la salud cardiovascular en pacientes con sobrepeso. Trepanowski et al, en cambio concluye que el ayuno intermitente no produce adherencia al tratamiento ni pérdidas de peso que puedan mantenerse.
Sin embargo, recientemente una revisión sistemática y un metaanálisis, que incluyó estudios de cohortes y transversales, examinó el cambio de peso al consumir u omitir el desayuno. Los autores encontraron que omitir el desayuno aumentó el riesgo de sobrepeso/obesidad en un 48 % en estudios transversales y un 44 % en estudios de cohorte.
El AI mejoró múltiples indicadores de la salud cardiovascular, tanto en animales como en humanos, incluyendo: presión sanguínea, la frecuencia cardíaca en reposo, colesterol, los niveles de lipoproteínas de alta y baja densidad (HDL-LDL) glucosa, insulina, resistencia a la insulina y triglicéridos.
Además redujo los marcadores de inflamación sistémica y estrés oxidativo asociados a la aterosclerosis. Por otro lado, un reciente estudio transversal con más de 4.000 personas reportó que los individuos que no desayunaron, tuvieron mayor riesgo de aterosclerosis en comparación con aquellos que ingirieron altas calorías en el desayuno (> 20 % calorías diarias).
En los individuos que no desayunaron se evidenciaron parámetros desfavorables en comparación con el grupo de ingesta calórica elevada: mayor porcentaje de obesidad central, peso corporal, índice de masa corporal, circunferencia de cintura, dislipidemia y glucemia.
Los pacientes eran mayores, con un elevado porcentaje de mujeres fumadoras, que habían ingerido una alimentación con un mayor aporte de calorías por día, proteínas animales, grasas totales, colesterol, alimentos procesados, bebidas alcohólicas y consumieron menos aporte de fibra dietética, vegetales y granos enteros.
Se necesitan ensayos con un mayor tamaño de pacientes para evaluar los efectos del AI, principalmente en pacientes con dislipidemia. Es apresurado mencionar que la privación del desayuno conduce a eventos cardiovasculares.
Reducción de factores asociados al cáncer
La evidencia muestra que el ayuno protege de la toxicidad al tiempo y mejora la eficacia de una variedad de quimioterapéuticos en el tratamiento de varios tipos de tumores. Es así que estudios a largo plazo realizados en humanos con restricción calórica mostraron una reducción del metabolismo, hormonas y factores asociados al riesgo de cáncer.
Sin embargo, la restricción calórica a largo plazo no es una intervención clínica factible. Los estudios preclínicos sugieren que el ayuno protege a los roedores de los efectos tóxicos de la quimioterapia, mientras que aumenta, simultáneamente, la eficacia de una variedad de agentes quimioterápicos en numerosas neoplasias malignas.
Así también, el excesivo aporte de energía a través de la ingesta de alimentos, particularmente en la mediana edad, aumenta los riesgos de accidente cerebrovascular, enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson.
Mejoras en el rendimiento cognitivo.
El ayuno al parecer induce la alteración coordinada de muchos mecanismos metabólicos y transcripcionales que pueden influir sobre las neuronas. Colectivamente, estas alteraciones producen una alteración del estado metabólico que optimiza el consumo bioenergético de las neuronas, la plasticidad y la resistencia al estrés, manteniendo o mejorando el rendimiento cognitivo.
No obstante, en ausencia de estudios específicos sobre este tema, muchas dudas se mantienen sobre la mejor forma de adaptar el tratamiento de la enfermedad de Parkinson durante el ayuno de Ramadán y el efecto de ese periodo en el control de la enfermedad a corto y largo plazo.
Beneficios en el tratamiento de convulsiones
Por otro lado, se han revelado posibles beneficios del AI en el tratamiento de convulsiones en niños, pero estudios han reportado efectos secundarios a nivel gastrointestinal así como complicaciones cardiovasculares, a corto y largo plazo respectivamente.
A pesar de que existen varios estudios que avalan los beneficios del AI es importante considerar qué es adecuado para todas las personas. Es preciso individualizarlas para obtener mejores resultados sin padecer riesgos innecesarios. Por esta razón, es fundamental consultar con un profesional antes de realizar y poner en práctica estos modelos alimentarios, y asesorar según el mejor método nutricional o tipo de AI que más se adapte al individuo con el fin de personalizar lo máximo posible.
Bibliografía consultada:
- Vaamonde, Álvarez-Món. Obesidad y Sobrepeso. Medicine. 2020;13(14): 767-776.
- Canicoba M. Rev. Nutr. Clin. Metab. 2020;3(2):87-94.
- Martínez-Pina PP. Ayuno intermitente. Revisión bibliográfca sobre su efecto en la salud
cardiometabólica y en la pérdida de peso. Junio 2019. Revista Universitat Oberta de
Catalunya, 2019. Disponible en: http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/
bitstream/10609/99577/1/martinez_pina_TFM.pdf
- Horne BH, Muhlestein JB, Anderson JL. Health effects of intermittent fasting: hormesis or
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- Malinowski B, Zalewska K, Wesierska A, Sokołowska MM, Socha M, Liczner G, Wicinski M.
Intermittent fasting in cardiovascular disorders. An overview. Nutrients 2019; 11(3), 673.
Doi:10.3390/nu11030673.